Entre el 4 de septiembre al 3 de noviembre de 2023, se realizó una encuesta en línea, que se envió por correo electrónico y chat de Whatsapp a todos los asociados de número y adherentes de Asoeuma, se invitó también a otros reumatólogos no asociados a participar. Durante el mes de diciembre de 2023 se realizó el análisis estadístico descriptico de los datos. Acá se presentan los resultados más relevantes en el marco del XIII curso de actualización en reumatología Cali 2024. Agradecemos a todos los participantes de la encuesta, también a todos los interesados en leer esta información y adelantamos que estos datos serán la base para una publicación que estará lista próximamente.
Hubo participación de 121 reumatólogas y reumatólogos de todo Colombia, en donde el 53% de las personas que contestaron son mujeres (63 mujeres). El 42.6% de los participantes tienen entre 37 y 46 años, el 18% tienen 36 años o menos y el 16% más de 62 años, de manera importante el 0.8% se reconocen como indígenas y el 2.4% como afrodescendientes. En Bogotá se encuentran el 45% de los participantes, el 15% en Antioquia y el eje Cafetero, el 17% en la región Pacífica, 10% en el resto de la región Andina, el 4 % en Santanderes y el 3% en la Orinoquía, la Amazonía y San Andrés tienen el menor porcentaje de reumatólogos con un 1.6%y 0.8% respectivamente.
En la muestra total el 54% de los participantes reportan estar casados(as), hay diferencias por género importantes en el estado civil, un 33% de reumatólogas son solteras Vs solo un 16% de reumatólogos solteros y de manera inversa hay un 47% de reumatólogas casadas Vs casi un 67% de reumatólogos casados. Fue más frecuente estar divorciada entre las reumatólogas mujeres que entre los hombres (9.4% Vs 1.8%) y el estado de unión libre fue más frecuente entre los hombres que entre las mujeres (14% Vs 6%).
En cuanto a la trayectoria académica de los reumatólogos participantes, en promedio el grado de medicina fue hace 22 años (moda 18 años), en promedio el grado de reumatología fue hace 14 años (moda 11 años), el 9.7% se graduaron hace más de 30 años de la especialidad y el 22% hace menos de 5 años, el 63% tienen estudios de postgrado, el 26% de maestría, el 3% de doctorado y solo el 0.8% de post doctorado, hubo un 5% de residentes participando en el estudio.
Hablando del ámbito laboral de los reumatólogos, el 67% trabajan predominantemente con el régimen contributivo, el 17% predominantemente con prepagadas o pólizas, el 10% con régimen subsidiado y solo el 3% predominantemente en el ámbito particular, no hay diferencias de género en esta distribución. Al preguntar por todas las áreas de trabajo, sin restricción, casi el 40% trabajan en consulta externa (con o sin rol académico), el 19% atienden consulta particular, y la práctica hospitalaria fue reportada por el 37% (25% con academia, 11.4 en hospital público). La mitad de los participantes reportaron asumir un rol de liderazgo en su trabajo, pero al diferenciarlo por género solo el 44% de las mujeres tienen roles de liderazgo en sus trabajos en comparación con el 54% de los hombres que así lo reportaron.
El 45% de los participantes trabajan de 20-44 horas semanales y el 40% entre 40-60 horas semanales, el 9% menos de 20 horas a la semana y el 4% más de 60 horas a la semana, no hay diferencias en esta distribución al segmentar los datos entre hombres y mujeres. Se encontró que el 31% ganan entre $20-40 USD por hora de trabajo, el 32% entre $40-50 USD, un 13% entre $50-70 USD, más de 70 USD el 13% y menos de 20 USD solo el 7%, al segmentar este dato por género, no hay diferencias importantes entre hombres y mujeres, teniendo en cuenta que las horas de trabajo por semana y la remuneración por hora no tiene diferencias importantes entre géneros, en esta muestra no se evidencia una brecha salarial entre las reumatólogas y los reumatólogos colombianos. Sí hay diferencias en la percepción, al preguntarles si creen que existe brecha en la remuneración, el 22% de las mujeres contestaron que sí, mientras que solo el 1.8% de los hombres así lo consideraron.
La mitad de los reumatólogos hacen consultas en promedio de 30 minutos y el 40% consultas de entre 15 y 20 minutos, solo el 8% hacen consultas de 45 minutos o más, y menos de 15 minutos el 0.8% de los participantes, solo el 28% de los reumatólogos reportan hacer consulta asistida. La mitad de los participantes tienen consultorio particular, con diferencias de género al encontrar que solo el 42% de las reumatólogas tienen este tipo de consultorio comparado con el 56% de los hombres reumatólogos en la muestra.
En esta parte de la encuesta a las y los reumatólogos se les pidió que respondieran el grado de acuerdo con algunas frases que pretendían explorar el nivel de seguridad frente a situaciones laborales. Más del 90% de los reumatólogos y reumatólogas se mostraron de acuerdo (total o parcialmente) en cuanto a que saben manejar situaciones imprevistas, encuentran soluciones para los problemas laborales, pueden mantener la calma ante dificultades laborales, se sienten preparados para las demandas laborales actuales y futuras debido a su experiencia y cumplen las metas que se proponen. Estas repuestas no muestran diferencias claras entre hombres y mujeres.
En cuanto a la percepción que tienen los encuestados sobre la industria farmacéutica hay claras diferencias por género, mientras que el 47% de las reumatólogas consideran que la industria tiene preferencias por los hombres para las actividades educativas o las conferencias, la mitad de los reumatólogos hombres están en desacuerdo con esta afirmación. De la misma manera el 45% de las mujeres no consideran que la industria farmacéutica tenga actividades que propendan por disminuir la brecha de género en la especialidad, mientras que más de dos tercios de los reumatólogos hombres se encuentran neutros ante esta afirmación sin estar a favor o en contra de la misma.
De las personas que contestaron la encuesta el 4% no pertenecen a Asoreuma. Hay una posición casi unánime entre hombres y mujeres reumatólogas en cuanto a que las opiniones de las mujeres son tenidas en cuenta en Asoreuma y en las instancias gubernamentales (83% de las mujeres de acuerdo y 82% de los hombres de acuerdo), así mismo tanto hombres como mujeres reumatólogas consideran que Asoreuma ha facilitado la participación de las mujeres en sus cargos (90% de las mujeres y los hombres de acuerdo).
Hablando de los eventos científicos de la asociación, la mayoría de hombres y mujeres reumatólogas han participado como asistentes en los eventos nacionales (97% y 82% respectivamente), hay diferencias por género cuando se pondera la participación en otras facetas de estos eventos con menor participación femenina: 47% de las mujeres reportan haber participado como conferencistas Vs 61% de los hombres, 41% de las mujeres reportan haber participado como moderadoras Vs 56% de los hombres y 22% de las mujeres reportan haber participado como organizadoras Vs 28% de los hombres, por último hay dos mujeres reumatólogas que nunca han asistido a un evento nacional de Asoreuma mientras que todos los hombres reportaron haber participado en estos eventos. En los eventos regionales de la asociación esta diferencia no está presente, hay datos similares de participación como asistentes, conferencistas, moderadores y organizadores y a diferencia de los eventos nacionales un 8% y 10% de las mujeres y hombres reumatólogos nunca han asistido a estos eventos regionales respectivamente.
De los y las reumatólogas con pareja no hay diferencias por género en el tipo de contrato que tienen sus parejas (laboral formal, OPS, independiente etc.), de hecho casi el 94% de las parejas de hombres y mujeres tienen algún tipo de trabajo. Sí hay diferencias en el porcentaje de parejas de reumatólogos que no tienen trabajo, siendo más frecuente esta condición entre los hombres comparado con las mujeres reumatólogas (8.3% Vs 2.6% respectivamente).
Es más frecuente que los hombres reumatólogos tengan hijos comparado con las mujeres (74% Vs 56% respectivamente), de la misma manera un porcentaje mayor de reumatólogos hombres responden legalmente por un menor de edad comparado con las mujeres (54% Vs 44% respectivamente). Con el primer hijo las reumatólogas madres y los reumatólogos padres en su mayoría se tomaron menos de 4 meses de licencia de maternidad/paternidad independientemente del tipo de contrato laboral (85% Vs 95% respectivamente), solo el 10 % de los y las reumatólogas se tomaron más de 4 meses de licencia con su primer hijo. En el caso del segundo hijo más mujeres tomaron más de 4 meses de licencia comparado con los hombres (25% Vs 5%), sin diferencias por género en quienes tomaron menos de 4 meses de licencia. De las 35 mujeres reumatólogas madres encuestadas, casi el 60% logró amamantar a su primer y segundo hijo sin necesidad de cambiar su carga laboral, el 25% y 29% tuvieron que cambiar su carga laboral para amamantar a su primer y segundo hijo respectivamente. El 12% de las madres reumatólogas no amamantaron a sus hijos.
En cuanto a la interacción del trabajo con la vida familiar hay dos aspectos en los que no hay diferencias entre mujeres y hombres reumatólogos:
Por otro lado, hay algunos aspectos en los que la percepción sí difiere por géneros:
En relación a las tareas domésticas y los gastos familiares comparando hombres y mujeres reumatólogas, existe una tendencia esperable a que las mujeres se encarguen en su mayoría de las tareas domésticas y el cuidado de los hijos, y que los hombres con más frecuencia sean quienes provean económicamente a sus familias a saber:
En estas estadísticas es importante tener en cuenta que hay más mujeres reumatólogas solteras, lo que hace que en esta encuesta haya mujeres viviendo solas que reporten gastos y oficios domésticos totalmente asumidos por ellas.
Este es el punto en donde existen más diferencias de género entre los reumatólogos participantes, desafortunadamente con datos poco alentadores para las mujeres reumatólogas.
Entre las mujeres solo el 48% reportaron nunca haber sido discriminadas por género, casi el 8% han sido discriminadas en entrevistas de trabajo, el 34% en el ámbito académico, el 14% en posibilidades de ascender en el trabajo y el 15% para acceder a posiciones de liderazgo; esto contrasta con un 94% de hombres que nunca han sentido discriminación de género, con solo un 3% reportando discriminación en el ámbito académico, en todos los otros ámbitos ningún hombre se ha sentido discriminado.
Poco más del 6% de todas las reumatólogas refieren haber estado involucradas en tratos inequitativos por su género al no conseguir un trabajo o un ascenso, al no ser admitidas en un puesto académico, al no conseguir una posición de liderazgo y/o al recibir menor remuneración por el mismo trabajo, casi el 5% al no conseguir una beca de investigación; solo el 64% de las mujeres nunca han estado en una situación de este tipo. En contraste más del 92% de los hombres nunca han estado en estas situaciones de inequidad relacionadas con género y menos del 2% reportan tratos inequitativos en las mismas situaciones mencionadas para las mujeres.
El 41% de las mujeres han sido víctimas de acoso verbal (y el 11% no están seguras), comparado con solo el 14% de los hombres. Así mismo el 37% de las mujeres han estado involucradas en casos de acoso no verbal (el 9% no están seguras), en contraste con solo el 10% de los hombres. No existen diferencias en el caso del acoso físico, en donde cerca del 11% tanto de hombres como de mujeres reportan haber sido víctimas de este tipo de acoso. Para los hombres que refieren haber sufrido acoso físico el 10% fue perpetrado por pacientes, el 7% por un paramédico(a), el 5% por su jefe, y menos del 5% por un par académico u otro médico(a). En el caso de las mujeres se reporta acoso perpetrado por todos los tipos de personas indagados: 23% por pacientes, 18% por jefes, 18% por docentes, 12% por un par académico, 12% por un médico especialista, 3% por médico general, 3% por alguien de la industria farmacéutica y 1% por un paramédico.
Este es el punto en donde existen más diferencias de género entre los reumatólogos participantes, desafortunadamente con datos poco alentadores para las mujeres reumatólogas.
Entre las mujeres solo el 48% reportaron nunca haber sido discriminadas por género, casi el 8% han sido discriminadas en entrevistas de trabajo, el 34% en el ámbito académico, el 14% en posibilidades de ascender en el trabajo y el 15% para acceder a posiciones de liderazgo; esto contrasta con un 94% de hombres que nunca han sentido discriminación de género, con solo un 3% reportando discriminación en el ámbito académico, en todos los otros ámbitos ningún hombre se ha sentido discriminado.
Poco más del 6% de todas las reumatólogas refieren haber estado involucradas en tratos inequitativos por su género al no conseguir un trabajo o un ascenso, al no ser admitidas en un puesto académico, al no conseguir una posición de liderazgo y/o al recibir menor remuneración por el mismo trabajo, casi el 5% al no conseguir una beca de investigación; solo el 64% de las mujeres nunca han estado en una situación de este tipo. En contraste más del 92% de los hombres nunca han estado en estas situaciones de inequidad relacionadas con género y menos del 2% reportan tratos inequitativos en las mismas situaciones mencionadas para las mujeres.
El 41% de las mujeres han sido víctimas de acoso verbal (y el 11% no están seguras), comparado con solo el 14% de los hombres. Así mismo el 37% de las mujeres han estado involucradas en casos de acoso no verbal (el 9% no están seguras), en contraste con solo el 10% de los hombres. No existen diferencias en el caso del acoso físico, en donde cerca del 11% tanto de hombres como de mujeres reportan haber sido víctimas de este tipo de acoso. Para los hombres que refieren haber sufrido acoso físico el 10% fue perpetrado por pacientes, el 7% por un paramédico(a), el 5% por su jefe, y menos del 5% por un par académico u otro médico(a). En el caso de las mujeres se reporta acoso perpetrado por todos los tipos de personas indagados: 23% por pacientes, 18% por jefes, 18% por docentes, 12% por un par académico, 12% por un médico especialista, 3% por médico general, 3% por alguien de la industria farmacéutica y 1% por un paramédico.
La mayoría de los y las reumatólogas entrevistadas perciben que en sus trabajos hay equidad de género y la mayoría piensan que no es apropiado que las mujeres reciban menos remuneración que los hombres. La mayoría de los encuestados también consideran que es difícil tener éxito en la carrera sin sacrificar la familia y en su mayoría están satisfechos con sus carreras, estas percepciones no mostraron diferencias entre géneros.
Por otro lado, la mayoría de mujeres creen que hay inequidad de género que afecta las oportunidades de investigación (51%), mientras que la mayoría de los hombres están en desacuerdo con esta afirmación (48%). De la misma manera la mayoría de las mujeres consideran que hay menos mujeres en posiciones de liderazgo por razones de inequidad (58%), mientras que la mayoría de los hombres no lo consideran así (45%).
En la encuesta se proponen un número importante de soluciones para los problemas de equidad de género percibidos, en todos los casos estas soluciones son aceptadas por la mayoría de hombres y mujeres entrevistadas, con una tendencia general entre los hombres a no estar “de acuerdo ni en desacuerdo” en un porcentaje mayor que las mujeres en todos los casos (el punto medio de la estaca de Likert). Las soluciones mencionadas y que se convierten en una agenda de trabajo fueron: